BIENVENIDOS

En la actualidad el Centro Riojano de Madrid se encuentra en un edificio de estilo neoclásico y sumamente emblemático en el corazón comercial y financiero de Madrid.



Seguimos siendo ese grupo de riojanos amigos, que nos gusta encontrarnos y disfrutar de todo aquello que nos recuerda a nuestra tierra, pero además se ha creado un “Centro de Promoción de Negocios” dentro de nuestras instalaciones, con una ubicación de privilegio que potencia las posibilidades presentes y futuras de nuestra entidad.

                                


Y no olvidemos el restaurante, donde ofrecemos los productos tradicionales de nuestra tierra, que tanta fama le han dado, complementado por las numerosas promociones de productos riojanos que realizamos en la Casa durante todo el año.

                                   

El Centro Riojano de Madrid abarca todas las posibilidades de promoción de La Rioja, tanto a nivel cultural, histórico, de costumbres y cómo no, un lugar donde encontrarnos todos, tanto riojanos como amigos de La Rioja.


El día 10 de marzo de 1901, hace mas de un siglo, un grupo de riojanos decidieron fundar el Centro Riojano de Madrid. El impulso inicial, justo es consignarlo se debió al Seminario Harense El Eco Riojano, que en diciembre de 1900 decía que “sin caer en el extremo de los egoísmos regionales pues por encima del amor a la Patria Chica, debe estar y está para todos los riojanos, el amor a la Patria Grande, a la madre España, queremos tener un Centro en Madrid”.

Inmediatamente el diario La Rioja de 27 de noviembre de 1900, recogía la idea con unas bellas palabras, que merece la pena reproducir “Los riojanos de Madrid sienten exaltado cariño hacia aquellos campos, aquellos montes y aquel cielo que impresionó primeramente sus retinas y todos por tanto se sentirán gustosos por trabajar por la “prosperidad de su Región”, añadiendo “La semilla ha caído en terreno bien dispuesto y es seguro que brotará y arraigará con firmeza y oreada por ráfagas generosas de juventud entusiasta, la planta crecerá larga, exuberante de hojas y de flores agobiada de sazonados frutos, pues por algo nacimos en una tierra donde el bienhechor influjo del calor de la sangre y la tibia humedad de nuestro sudor, realizará una vez más el milagro de que el seco sarmiento se trastoque en canastilla encantadora de hojas y racimos ya negros, ya dorados, pero siempre dulces”.

Y así fue pues inmediatamente después se comenzaron a recoger adhesiones en una tienda de vinos de la calle de San Marcos, 5 y una Administración de Lotería en la Puerta del Sol, 4, fundándose el Centro, finalmente en al calle del Clavel, 11 – 1º, bajo la Junta que presidió Don Pedro Pablo Buesa Pisón y de la que formaba parte Don Eduardo Masip y tudesca, Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Madrid, pero vinculado a la Rioja, pues su mujer era de Ezcaray, Don José Mª Valderrama, Tesorero y Don Francisco Loma Osorio como Secretario.

Fue nombrado Socio de Honor D. Práxedes Mateo Sagasta y al acto de inauguración asistió la flor y nata de los riojanos residentes en Madrid, Don Práxedes Mateo Sagasta, Don Amós Salvador, Don Tirso Rodrigáñez que luego fue también Presidente en 1902.

Pasado ya más de un siglo, el camino andado ha sido largo y fructuoso, y de aquel pequeño grupo de amigos riojanos que vivían en Madrid y que buscaban un punto de encuentro para estar cerca de sus raíces, sus costumbres y su gente, en la actualidad después de mucho caminar, entre todos hemos conseguido tener un punto de referencia de La Rioja en la capital de España.

Como ya debéis conocer, durante el pasado año el Centro Riojano de Madrid ha realizado un gran esfuerzo de transformación y cambio, remodelando sus magnificas instalaciones y adaptándolo a las nuevas actividades y enfoques que nos demandan los tiempos actuales.

En la actualidad el Centro Riojano de Madrid se encuentra en un edificio de estilo neoclásico y sumamente emblemático en el corazón comercial y financiero de Madrid. Seguimos siendo ese grupo de riojanos amigos, que nos gusta encontrarnos y disfrutar de todo aquello que nos recuerda a nuestra tierra, pero además se ha creado un “Centro de Promoción de Negocios” dentro de nuestras instalaciones, con una ubicación de privilegio que potencia las posibilidades presentes y futuras de nuestra entidad.

El “Centro de Promoción de Negocios” esta dedicado a los hombres de empresa, de negocios, agentes comerciales, y otros colectivos de La Rioja, donde encontrarán una base y toda clase de infraestructuras administrativa, tecnología de comunicaciones, equipos secretariales, salones comedores, salas de juntas, salones para semanarios y conferencias, para presentación de productos, etc., así como las instalaciones adecuadas y despachos para poder realizar trabajos comerciales, de promoción y de gestión en Madrid. En definitiva el Centro Riojano de Madrid a través de su “Centro de Promoción de Negocios” ofrece a todos los riojanos los servicios necesarios de toda índole para un perfecto desarrollo de su actividad empresarial en Madrid.

Por otro lado, el Centro Riojano de Madrid es asimismo la base para el desarrollo de las actividades institucionales en Madrid del Gobierno de la Comunidad Autónoma de La Rioja, disponiendo para ello de despachos para la utilización del Presidente y de los altos funcionarios de la Administración Pública de La Rioja.

Como habéis podido comprobar, el Centro Riojano de Madrid abarca todas las posibilidades de promoción de La Rioja, tanto a nivel cultural, costumbres, empresarial, y como no un lugar donde encontrarnos todos, tanto riojanos como amigos de La Rioja.

Os invito a todos aquellos que todavía no hayáis venido a conocernos, que os paséis por este trocito de La Rioja en Madrid, donde se os recibirá con los brazos abiertos.

El Edificio




Este artístico edificio fue palacio del matrimonio formado por Don Tomás Beruete y Udaeta y Doña Luisa Sáinz de Carlos y Garrido.

Obtuvo el premio de arquitectura de 1923 construido por el arquitecto Don Enrique Pfitz y López, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y dispone de magníficos salones con tapices franceses del siglo XIX, de la Real Fábrica, artesonados y bellísimas vidrieras emplomadas, con escudos del linaje mencionado, cuadros con motivos riojanos, teniendo escalera de acceso propia desde el portal, otra escalera principal con su ascensor y escalera de servicio con montacargas.